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Un agente malagueño de misión en Haití recibe la máxima condecoración en el Día de la Policía por salvar de morir ahogadas a cinco personas · Premian la labor de los responsables policiales de La Palmilla Pablo D. Almoguera / Málaga | Actualizado 03.10.2008 - 01:00 Este agente al que se le llena la boca cuando habla de la Policía Nacional recordaba ayer que el rescate, en el que también participó su compañero, un policía francés, se produjo la Nochevieja del pasado año en una zona del país caribeño conocida como San Marc. "Escuchamos gritos de auxilio y vimos unos puntos de luz", señaló Plana, que explicó que, al intuir que se trataba de un barco en apuros y no disponer de medios para ir hacia él, "nos lanzamos al mar y nadamos 400 metros. Únicamente nos podíamos orientar por los destellos de las linternas que tenían a bordo".
El acto de Antonio Plana y su compañero fue acogido con sorpresa por las autoridades haitianas, ya que la petición de auxilio podía ser una trampa. Hay que recordar la turbulenta situación política y social que se vive en el país caribeño. El agente mostró su satisfacción por la condecoración, que "todos los policías querrían tener" en su carrera, y explicó que en enero regresará a la Comisaría Provincial para proseguir su carrera, al menos durante tres años más. El otro gran reconocimiento del día fue para el responsable de la Comisaría Norte, el inspector jefe José María Lambea, y el inspector que es su mano derecha, J. R. El primero recibió la máxima distinción, mientras que el segundo fue premiado con la Cruz Blanca. Estos dos agentes son considerados patas negras entre sus compañeros. Llevan casi una década trabajando en el distrito Palma-Palmilla, posiblemente el más conflictivo de la capital, y han lidiado a diario con la problemática derivada de los clanes de la droga. El comisario provincial, Juan Jesús Peñalver, incidió en su discurso en la profesionalidad y carácter de sacrificio de los miembros de la Policía Nacional, destacando el aumento en un 7 por ciento de las detenciones durante 2007, situándose en más de 19.000. Peñalver manifestó que existe una tendencia delictiva "a la baja" en la capital malagueña y hizo hincapié en la necesidad que tiene la Policía Nacional de adaptarse a la "delincuencia cambiante" y ha pedido colaboración institucional para abordar la lucha contra la delincuencia. El subdelegado del Gobierno, Hilario López Luna, rectificó que los retos policiales siguen siendo la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado y la delincuencia común. Casi una centenar de agentes fueron condecorados ayer.
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El policía apuntó que cuando llegaron hasta el barco, los tripulantes, cinco hombres y una mujer, no querían abandonarlo porque llevaban un cargamento de sal, que es su medio de vida. "Tuvimos que imponer la autoridad y finalmente pudimos llevarlos hasta tierra".