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El aumento de la criminalidad en Málaga, que creció un 4 por ciento en el año 2007, obliga al cuerpo a incrementar su atención a las mafias organizadas y el tráfico y venta de drogas. Los controles en las carreteras y la presencia policial en la calle, puntos fuertes del nuevo dispositivo
JOSÉ ANTONIO SAU. MÁLAGA
La Fiscalía alertó en su última memoria de un incremento medio del 4% en los crímenes que se produjeron en la provincia durante 2007 y destacaba especialmente "la alta tasa de robos en viviendas" y la gran presencia de mafias organizadas, con un movimiento cada vez más importante de éstas en La Axarquía. Pocas semanas después de que se conocieran estos guarismos, la Guardia Civil se ha aplicado el parche y anunció ayer que el 50% de la plantilla que posee en Málaga -un millar de agentes- se dedicará exclusivamente a tareas de seguridad ciudadana.
Los titulares reflejan cada día una realidad complicada: en las últimas semanas se han producido tres tiroteos en Marbella y dos en el distrito Palma-Palmilla, y, especialmente durante la época estival, los asaltos a chalés se multiplican día tras día. A todo ello se une la presencia de mafias organizadas dedicadas al narcotráfico, la trata de blancas o el tráfico de armas.
El Instituto Armado contará tanto con unidades especialmente dedicadas a la lucha contra el crimen organizado y el tr áfico de drogas de la Comandancia de Málaga, como con grupos de seguridad ciudadana y prevención de la delincuencia desplazadas desde diversos puntos del país.
Con este despliegue operativo, el Instituto Armado pretende reforzar la lucha contra la delincuencia en la Costa del Sol, lo que se concretará en una mayor presencia policial en las calles y una subida muy significativa en el número de puntos de identificación de personas y vehículos.
La criminalidad se mide por el número de diligencias previas que incoa cada juzgado de instrucción de una determinada zona. Durante 2007, los órganos de la provincia abrieron 282.657 asuntos, frente a los 281.426 de 2006 (4%). Esta subida supone el segundo mayor aumento de la delincuencia registrado en Andalucía tras Córdoba (6,60%).
En su memoria, el órgano fiscal califica de "preocupante la alta tasa de incoaciones por delitos de hurto y robo, especialmente de robos violentos o en viviendas", fenómeno este último especialmente sangrante en la Costa del Sol oriental y en algunas urbanizaciones de lujo del litoral occidental.
No en vano, las diligencias previas crecieron un 13% en la Axarquía durante 2007, un repunte especialmente destacado si se tiene en cuenta que la criminalidad ha crecido en esta comarca de forma sostenida en los últimos años.
"Es preocupante la extensión a esta parte de la Costa del Sol de grupos de delincuencia organizada", apunta la Fiscalía, órgano que además se queja de la imposibilidad de controlar los flujos de población extranjera que se asientan en los pueblos axárquicos. "Se ha constatado un importante aumento de población, sobre todo extranjera, tanto en los más importantes núcleos de población (Vélez, Torrox o Nerja) como en los más pequeños pueblos del interior", subraya.
Trascendencia. En la Costa del Sol occidental, sin embargo, se produjo un levísimo descenso de la delincuencia: "Preocupa especialmente en esta zona costera no la alta cifra de criminalidad (92.465 diligencias previas en 2007), cuantitativamente considerable, sino la enorme gravedad y trascendencia, sobre todo económica, de una gran parte de las infracciones delictivas", reseña.
Es en esa comarca en la que se ha detectado "un alto índice de población extranjera sin constatación oficial alguna, así como en la introducción de mafias criminales con la primordial finalidad de la obtención de pingües y fáciles ganancias sin reparar en medios para ello, acudiendo a la corrupción que a veces prende en estamentos oficiales", indica el ministerio fiscal. En el interior, los delitos crecieron un 5%, mientras que en el partido judicial de Málaga el incremento fue del 6,4%.
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