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Jesús Ortiz | Málaga
Actualizado lunes 27/04/2009 12:38 horas
Cuando el sol aún no ha hecho su aparición, y las calles de Palma-Palmilla se encuentran desiertas, dos voluntarios recorren cada rincón de este barrio en busca de niños con problemas de absentismo escolar para llevarlos al colegio.
Jesús Rodríguez, más conocido por sus vecinos como Chule, y José Arenzana, presidente y miembro de la Asociación para la Integración de la Comunidad Gitana, rastrean cada día las calles de este distrito malagueño para que los menores vayan al colegio.
Chule y José comienzan la llamada 'Ruta del cole' a las 7.00 horas. Cogen un coche particular y se dirigen a las casas donde viven los más de 20 niños con mayores problemas escolares, que llevan a diario a colegios e institutos como Cerro Coronado, Gálvez Moll o Misioneras Cruzadas de la Iglesia.
Los primeros a los que atienden son varios menores que van al instituto Guadalmedina. «Antes teníamos muchos más, pero los mayores se han comprometido a estudiar y ahora van solos al instituto», señaló Chule.
A partir de las 8.00 horas es cuando comienza el trabajo duro, las prisas, puerta por puerta. Toc, toc. «Vamos Elías, para el colegio. Este siempre es el primero, le voy a dar un premio», indicó.
A continuación llegan dos pequeños hermanos muy traviesos con cara de cansancio y sueño. «Si no fuese por nosotros, estos dos no se levantarían. Su padre era amigo mío, murió en estas calles, su madre tiene varios hijos más, y le echamos una mano», comentó este voluntario.
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